jueves, 7 de junio de 2012

DOLOR




Solo dolor,
solo tristeza,
el día en sus manos
y la crueldad en sus besos.

El dolor deslumbra
la plenitud
de un mar de espejos,
ensordecido
de noches silenciosas. 

El dolor sin límite
entre el huracán
y la brisa,
entre la luz
y las calladas tinieblas.

El dolor
de dos almas
tibiamente desnudas,
envueltas
en profundas soledades
súbitamente arrebatadas
de un mundo sin amor.
 
El dolor impaciente
porque quiero vivir...
porque quiero morir
por el sabor
de los pétalos
de la flor de su boca.

Duele,
el reflejo de su risa
como sombra tenebrosa,
imposible muerte
y grato amor.



José Manuel Serna©

16 comentarios:

José Manuel dijo...

Se me olvidó indicar que la pintura es de Jorge Grifaldo Toledo.

Un saludo a todos.

lichazul dijo...

cuando se nos instala la soledad entre dos
es dolor agudo , urgencia y hospital
mejor extirparlo de una, u buscarse nuevo horizonte
caso perdido resulta resucitar lo que ya no pulsa

besos y me alegro de tu nuevo poema

Verónica C. dijo...

Hay dolores profundos, como el que nos deja el recuerdo de una risa, de un cuerpo junto al nuestro y de todos y cada uno de los momentos vividos.

"El dolor impaciente
porque quiero vivir...
porque quiero morir
por el sabor
de los pétalos
de la flor de su boca."

Aquí se expresa todo.

Besos

TriniReina dijo...

Morir es demasiado tributo hasta para el Gran amor de nuestra vida. O, debería decir, para el Gran abandono de nuestra vida.

No obstante, claro que deja dolor. Un dolor fino y extra-largo que nos quema siempre.

Hermoso poema

Abrazos

MAJECARMU dijo...

Ese dolor,que se repite en el poema se convierte en obsesión,en laberinto y es difícil salir de él...A veces,es necesario salir de uno mismo y alzarnos en perspectiva,contemplar ese amor,tomar lo mejor de él...y soltar el apego,que nos ata y nos duele...En ese momento transformamos el dolor en una liberadora paz,que nos permite seguir adelante,empezar de nuevo cada día...
Mi gratitud por compartir la intensidad de tus versos.
Mi abrazo grande y mi ánimo siempre.
M.Jesús

niebla dijo...

Mis deseos de que ese dolor nunca te alcance a ti....
Como poema, fantástico¡¡¡
Un abrazo.

Teresa dijo...

El dolor por amor es como el rayo: llega sin ser llamado, quema el alma, y por la piel escapa, dejando aroma a muerte.

Tus versos al y de dolor, dejan escapar una triste agonía. Perfectos.

Todo un disfrute este poema.

Besos José Manuel.

Oréadas dijo...

La herida que deja la daga del amor no compartido, es la después de cicatrizar sigue sangrando.
Un saludo

fgiucich dijo...

El amor duele y mucho. Muy bueno! Abrazos.

lichazul dijo...

ten una excelente semana José
muchas gracias por tu huella

abrazooooo

María dijo...

Hay veces que el dolor se mete en el corazón y se hace un rasguño tan fuerte que es imposible de cicatrizar, pero el tiempo hace que todo se suavice y las heridas cicatricen.

El día que publicaste tu entrada leí tu poema, pero no sé cómo no te dejé mi huella.

Un beso.

lichazul dijo...

ya pues!!!
dele trabajo al lápiz SR, que la musa se agarrota si no se usa jajajaja

besitos y luz
feliz semana José , muchas gracias por la huella

Carmen dijo...

El dolor que reflejas en tus palabras parece una espiral de fuera a dentro que no desea verse liberada.
Si hubiese aunque sólo fuese una posibilidad de mover la espiral de dentro a fuera el duelo tendría un final feliz.
Un saludo

Teresa dijo...

¡Hola Jose Manuel!

Te he dejado un regalo bloguero en una entrada de mi blog. Si deseas aceptarlo, te lo entrego con todo mi cariño por ser tan excelente seguidor.

Besitos y buena noche.

Ángela dijo...

Los grandes amores no se olvidan nunca, que para eso tenemos esa cicatriz que nos recuerda esos besos en la orilla de la playa, esas caricias a la sombra de un manzano. Y que no falte ese dolor, sin dolor estamos muertos. Un placer encontrarte.

un saludo.

Luján Fraix dijo...

El dolor a veces nos lacera el cuerpo y el alma frente a la huella de un amor, de un recuerdo vivo.

Precioso poema.
Un beso