viernes, 30 de enero de 2015

DAME LA NOCHE...




Dame la noche y las manos
abramos las cerraduras del espíritu de fuego
que en tantas ocasiones quisimos ser,
sobre todas las cosas y
al filo del último sueño
emprendamos un viaje,
atravesemos la puerta del olvido,
dejémonos arrastrar a las profundidades
de la soledad que compartimos.
Hay otras formas de recuerdo
y nos aferramos a la única que no habla
y que posee todas los formatos de la locura.
Del mismo modo que hay silencios muy elocuentes
a esta ausencia debemos ir poniéndole un nombre.




©José Manuel Serna