viernes, 30 de enero de 2015

DAME LA NOCHE...




Dame la noche y las manos
abramos las cerraduras del espíritu de fuego
que en tantas ocasiones quisimos ser,
sobre todas las cosas y
al filo del último sueño
emprendamos un viaje,
atravesemos la puerta del olvido,
dejémonos arrastrar a las profundidades
de la soledad que compartimos.
Hay otras formas de recuerdo
y nos aferramos a la única que no habla
y que posee todas los formatos de la locura.
Del mismo modo que hay silencios muy elocuentes
a esta ausencia debemos ir poniéndole un nombre.




©José Manuel Serna



 

21 comentarios:

poemas lichazul dijo...

imposible seguir tapando el sol con un dedo
hay que enfrentar esa ausencia sí o sí

fuerza en los versos , urgencia y resolución en la voz hablante

besitos Jose
feliz viernes
:D

maduixeta dijo...

Preciso poema, me encanta lo de poner un nombre a la ausencia.

una lluvia de besos

Mª Jesús Muñoz dijo...

Tus letras emprenden un viaje a la ausencia desentrañando significados para hallar otras perspectivas...Muy bueno en forma y fondo...Las cosas pueden verse de otras formas, con otros nombres, que nos acerquen a su profundidad y su sentido.
Mi felicitación y mi abrazo siempre, José Manuel.
M.Jesús

maria del carmen nazer dijo...

Querido José Manuel . Qué preciosura.
Versos e imagen bellisimos.
Es tan difícil ponerle un nombre a la ausencia y al mismo tiempo, duele tanto ! Un abrazo inmenso.
¡Feliz semana la que se inicia !

Lola dijo...

Son hermosos esos sentires, vivirlos con un corazón amante bajo el velo de la ausencia si así se decide, o simplemente dejarlos estar siempre. Un abrazo grandote.

Marinel dijo...

Hay ausencias que sólo pueden ser nombradas por los encuentros, por esos instantes en los que el imposible pugna por liberarse de ataduras y hacer resurgir vívido el posible.
Besos.

Pilar Contreras dijo...

abramos las cerraduras del espíritu de fuego...

Sin duda alguna un melodioso poema que urge a gritos resolver.
Precioso, me encanta!!
Feliz fin de semana.
Besos, Pilar

Isabel Martínez Barquero dijo...

Escuecen estos versos que dan fe de lo alejados que estamos a veces de la persona con la que vivimos.
Profundo.
Un abrazo.

Susana Jiménez Palmera dijo...

Envuelve tu fuerza, invitan a leerlos de nuevo , a ponerle nombre a ciertas ausencias, eso nos llevaría a identificarlas y a verlas de frente. Me ha gustado leerte. Un abrazo.

Conchi dijo...

Bonito poema José Manuel ¿que nombre se le puede poner a la Ausencia?.
Un abrazo.

Candela Martí dijo...

Hay ausencias que permanecen, tozudamente, en nuestro corazón y gritan reencuentros. Solo la locura puede redimir esas ausencias.
Precioso poema, José Manuel.

Un abrazo fuerte.

poemas lichazul dijo...

feliz jueves JOSE
abrazos

Maria Rosa dijo...


¡Hermoso!

A veces de dos ausencias puede nacer un encuentro que nos salva de tanto silencio.

Un abrazo.

Verónica Calvo dijo...

Ponerle nombre... poner remedio, dejar ir o no hacerlo.
Tantas cosas me sugieren tus versos.

No sé por qué no se actualizan tus entradas.
Estaré atenta.

Abrazos

Ojo de fuego dijo...

Creo que en el fondo todos compartimos soledades y ausencias, aunque no sé yo si es bueno ponerles nombre. Quizá se convierta en más locura todavía... aunque por otra parte, así se logre encasillar y separar de otros momentos de la vida...

Besos, precioso poema, poeta...

P MPilaR dijo...

0no hay vestimenta capaz de arropar , menos abrigar para diluirlos, los recuerdos.
Co9mo imposible se torna el olvido una vez se convirtió en espina.

¡la palabra muda, José Manuel!

abrazos

Volarela dijo...

Muy bello poema. Triste y apasionado a la vez. Mientras la ausencia no tenga nombre concreto y terminado, aún hay esperanzas de llenarla.

Besos

poemas lichazul dijo...

buena semana JOSE
gracias por tu huella
abrazos

Hanna Xesco dijo...

Intensos tus versos,, me gusta como escribes. Beso

Lapislazuli dijo...

Duele la ausencia y mas duele aceptarla
Abrazos

Alicia María Abatilli dijo...

Esa nada que vacía las ganas de todo después de una partida.
Eso todo que regresa en sus huellas.
Abrazos.
Me alegró encontrarte.