martes, 4 de febrero de 2014

APRENDÍ...



Aprendí a concederme dudas
sobre  el olvido
que puebla esta orilla,
el suave recordatorio
que asoma tras los muros
y alcanza el contacto
contrario a tu cercanía.

Ocupé el resquicio vacío
de tu memoria
borrando los caminos,
desencajando sueños
repletos de besos ausentes,
que blanqueo en la atormentada
mitad de mi cuerpo.

Perseguí el secreto de tus palabras
sobre los silencios,
cuyas espinas cautivan
esa amarga soledad
que me llama entre la maleza,
de los labios dormidos,
de las páginas oscuras de tu regreso.





©José Manuel Serna


16 comentarios:

elisa lichazul dijo...

en la vida las lecciones más precisas logran quedarse fijas al hueso y a la memoria emocional firmemente

precioso poema JOSE
asimilar experiencias nos hace crecer y avanzar

besitos

Luis García dijo...

Contigo... Aprendí. También en la esperanza.

Un abrazo

María dijo...

Aprender a ser silencio, a ser olvido, a saborear el amargor de los sentimientos, a olvidar... es tan dificil olvidar cuando ha habido amor...

Muy bello tu poema, es de esos que se te quedan grabados en la retina y en el alma por la profundidad de su significado, me ha encantado, José Manuel.

Un beso.

maria del carmen nazer dijo...

La vida es una escuela. Estamos acá para aprender y hasta que no terminamos los deberes y bien no se termina nuestro camino.
Me encantó José Manuel como me gustan siempre tus poemas.
Besos del alma. :)

Mª Jesús Muñoz dijo...

Duele aprender cuando se ocupa un lugar vacío,cuando el silencio es elocuente y desgarrador...Pero,aparece el SER, que se agarra a la inspiración y crea de nuevo la vida,la fé y la esperanza...Mi felicitación y mi abrazo inmenso por tus profundos temas,amigo.
Feliz semana,José Manuel.
M.Jesús

Lola dijo...

Aprender… siempre es bueno, o casi siempre, teniendo buen maestro, ganas, y sobre todo corazón para discernir lo correcto… más o menos. Como siempre, genial tu entrada. Un abrazo.

TriniReina dijo...

Toda una vida bajo o sobre el anhelo. El anhelo hacia una quimera o una realidad efímera o una ausencia perenne...Anhelos.

Abrazos

Marinel dijo...

Y es que el recuerdo se dilata en la memoria haciéndola distancia insalvable y sin embargo, a veces tan corta como el amor que fue y dejó el rescoldo.
Besos.

Maria Rosa Giovanazzi dijo...

Siempre aprendemos, el amor es un libro que nunca se termina de conocer. Cada persona es una nueva página.

mariarosa

Mos dijo...

Difícil aprendizaje pero necesario, José manuel.
La ausencia y los silencios requieren dicho aprendizaje para seguir viviendo.
Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.

Sneyder C. dijo...

Se aprende cuando el olvido, la soledad y el silencio clava sus espinas y los caminos desaparecen como queriendo borrar el recuerdo…


Me ha encantado José M.

Lapislazuli dijo...

Aun en el dolor aprendemos
Bello poema
Abrazos

carmensabes dijo...

Las espinas a menudo son nuestras mejores musas.

Besos.

Amapola Azzul dijo...

Qué bellos versos has escrito , J Manuel.
Enhorabuena.

Un beso.

elisa lichazul dijo...

feliz fin de semana JOSE
besitos

mil gracias por tu huella
:D

BEATRIZ dijo...

En la vida, a veces es duro aprender, como cuando se trata del olvido.

Saludos y bonita semana, José Manuel.