Estoy de regreso
de la plenitud del sueño,
un rayo de sol despierta las verdes riberas
donde bebo de la inmensidad de tus dulces besos,
aquellos que me desgarraron desafiando la ternura.
El despertar en sigilo y descalzo,
resuena agudo en la memoria,
junto a tu cuerpo derramo
la profunda sombra en el cielo de tus ojos.
Me incorporo de la cama
donde sigues dormida como agua en el estanque,
las blancas sábanas cubren tu desnudez
cual rocío sobre las hojas de los árboles.
Tu piel desnuda sin límites
despierta a mi cuerpo, quieto y disperso,
la sed de beber tus sueños
para así poder sudar amor
por todos los poros de mi piel.
José Manuel Serna ®
