Me pregunto de nuevo
si no será demasiada
confusión para mi ánimo
dejarme poseer
por la bruma solitaria
del recuerdo
y navegar en esta cama
deshecha
poblada de espejismos
como un latido sin vida.
Solo eso, espejismos,…
un segundo sobre el
regazo de tu mirada,
cobijarme en el sabor de
tus labios,
elegir este océano sin
límite
que es el recuerdo de tu
piel…
Te has convertido en el
paréntesis
que todavía no he podido
cerrar
y permaneces en mí
como un hondo vacío sin
final.
©José Manuel Serna
