jueves, 12 de febrero de 2015

NO HAY HORAS... (REEDICIÓN)





No hay horas sorprendidas
si el reposo entre tus brazos
se extiende hasta mi sangre.
No hay dulzura en el olvido
si la voz callada retiene
tu cálida presencia.
No hay mundo en el recuerdo
si nado hasta la otra orilla
y en el vaivén del sueño te pierdo.
No hay calma en mi llegada
si el límite de tus labios
es la sombra de mi gozo.



©José Manuel Serna
2013