miércoles, 6 de febrero de 2013

VIDA SIN VIDA




No hay horas sin que la vida
nos recuerde que los días son monótonos,
 a veces demasiado largos
y de aire pesado, irrespirable.

Podemos llegar a tener
en nuestras manos todo el tiempo del mundo
y no hacer nada,
por el contrario no disponer de un minuto
cuando tanto nos queda por hacer.
Los días se vuelven tediosos
como en un carrusel infinito, y
yo vivo en un recuerdo sin mente.

Aunque parezca que no estoy,
no es así, pues tras el sol
mi sombra me recuerda a diario
que la vida continua su camino
sin importarle si le sigo.





©José Manuel Serna