Empecé a sospecharlo al despertar
cuando una sensación inusitada
invadió todo mi ser,
la noche me había dado
un recuerdo fúlgido del pasado,
y yo sentía la realidad de haberlo vivido.
Al retroceder en la memoria
los complicados recuerdos
desafiaron el silencio y la excitación.
Arrojé todos mis pensamientos
hacia la luz encendida de tu sonrisa,
y las sombras del sueño
se tornaron en brillante desvelo.
Ahora lucho contra el insomnio
por volver a dormirme,
para que tu y yo
sigamos compartiendo la noche,
como hace años
lo habíamos hecho con los días.
José Manuel Serna©
